El Camino Primitivo en bici: todo lo que necesitas saber

Los ciclistas califican el Camino Primitivo como un reto “rompepiernas”. Quizás por ello son tantos los bicigrinos, nombre coloquial que se da a los peregrinos, que deciden recorrer el Camino de Santiago en bicicleta, atraídos por esta ruta. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para hacer el Camino Primitivo en bici.

Además de su potencial, por su belleza paisajística o interés cultural,  este trazado exige una mayor preparación física. Cuenta con nada menos que siete puertos de montaña, condensados en un itinerario de poco más de 320 kilómetros. Aunque es más corto que otras variantes del Camino de Santiago, su dificultad es mayor. En el trazado se acumula un buen número de pendientes y casi nada de asfalto, lo que obliga a enfrentarse a senderos repletos de barro cuando aparecen las frecuentes lluvias.

Por ello, lo ideal al viajar en bicicleta es completar la ruta en al menos una semana. Eso permite disfrutar del patrimonio y los paisajes del Camino Primitivo como es debido.

Sin  preparación no hay Camino

Para hacer el Camino de Santiago Primitivo en bicicleta es importante, no sólo tener una bicicleta adecuada y cómoda, sino también gozar de una buena forma física. Sólo así se podrá resistir, con seguridad, las diferentes etapas y los cientos de kilómetros a recorrer hasta llegar a destino, Santiago de Compostela.

No hace falta ser un ciclista profesional para completarlo, ni mucho menos, pero sí contar con una buena preparación antes de iniciar el Camino. El entrenamiento previo será crucial para disfrutar del camino y no recordarlo como una pesadilla o no ser capaces de completarlo.

Con fecha en el calendario

Según las estadísticas de la Oficina del Peregrino, la mayoría de los bicigrinos optan por hacer el Camino en los meses de mayo a septiembre. Esta elección tiene que ver con un intento de evitar las frecuentes lluvias que se dan el resto del año, especialmente en los tramos gallegos. La recomendación es evitar los meses más duros del invierno y también los centrales del verano, ya que las altas temperaturas pueden convertirse en el peor enemigo.

Compañeros de viaje: los imprescindibles

Todo buen bicigrino que se precie deberá  añadir  en su equipaje una serie de básicos. Imprescindible por ejemplo es el casco. Su uso es obligatorio en todas las vías interurbanas y además es un elemento esencial de protección en caso de caída.

En cuanto a la ropa debe ser transpirable y adaptada a la bicicleta (culotte, maillot y cortavientos por ejemplo) y el calzado apropiado para los pedales de la bici. Tampoco pueden faltar las alforjas, luz y reflectantes y un pequeño kit de herramientas, bombín y parches para las ruedas.

No olvides un pequeño botiquín con lo indispensable como tiritas y apósitos para ampollas, que serán de gran ayuda durante todo el Camino.

También se agradecerá un kit de aseo, cargador para el móvil o el GPS, pilas de repuesto para las luces, toalla de secado rápido y un saco ultraligero para dormir.

Lleva siempre contigo el DNI o pasaporte, la tarjeta de la seguridad social, dinero en efectivo, tarjeta de crédito y la credencial del peregrino.

Bicigrinos, bienvenidos a Villa Palatina

Villa Palatina ha logrado convertirse, gracias a sus excelentes servicios y atención personalizada, en un referente en el Camino Primitivo para los peregrinos que realizan la ruta sobre ruedas. Además de garantizar un merecido descanso al finalizar la jornada, proporcionan la tranquilidad de contar con un espacio en el que guardar convenientemente las bicis.

El reto que cada peregrino se sienta especial y para ello es fundamental caminar en la misma dirección, o mejor dicho pedalear, juntos seguimos la flecha amarilla. Buen Camino.

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