¿Por qué necesitamos viajar más despacio?
No es ningún secreto que, en las últimas décadas, el ritmo de vida ha ido acelerándose más y más. Esta prisa por llegar a todo ha invadido todas las áreas de nuestra existencia, desde el ámbito laboral —en el que quizá sea más normal, debido a las exigencias y la competitividad a la que nos enfrentamos— hasta nuestras vacaciones.
El turismo se ha convertido en, más que una actividad de disfrute, una lista de tareas de lugares que visitar, fotografiar y tachar. Una tendencia peligrosa, si consideramos que es el único momento en el que podemos bajar las revoluciones.

En contraposición a este frenetismo, surge una corriente que invita justo a lo contrario: el slow travel.
¿Qué es el slow travel?
El slow travel es un movimiento que nació en los años 80, como respuesta al acelerado ritmo de vida de las nuevas metrópolis.
El concepto se gira en torno a la idea de no viajar con un destino, sino disfrutar del propio trayecto. Desde la salida de nuestra casa hasta la vuelta, todo ello es disfrutable para un viajero slow travel.
Beneficios del slow travel
Entre sus beneficios destacan la reducción de la ansiedad y las preocupaciones y una mayor profundidad en la conexión con la cultura local del destino.
Asturias: el destino perfecto para una experiencia slow
Asturias es una región ideal para esta práctica. Alojamientos alejados de las masificaciones, naturaleza en estado puro, pueblos que conservan sus tradiciones y su esencia. Todo ello invita a tomárnoslo con calma.
Villa Palatina: una propuesta 100% slow travel
Desde Villa Palatina te ofrecemos una experiencia 100% slow travel.

Nos encontramos en Paladín, en el concejo de Las Regueras. Aquí, lo suficientemente alejados del ruido de las ciudades, te rodeará la naturaleza. Al mirar por la ventana no verás ladrillos, sino árboles y te despertará el rumor del río que pasa justo por debajo de tu ventana.
Vivir el slow travel en Villa Palatina
Por la mañana, podrás levantarte tranquilamente, a tu ritmo y bajar para degustar un desayuno casero, bien en nuestro comedor, arropado por el calor de la calefacción o en nuestra terraza, observando el paisaje.
Cuando te hayas desperezado, podrás salir a pasear por medio del bosque y descubrir las especies autóctonas de esta zona. Seguramente puedas saludar y charlar con algún vecino, al que le podrás preguntar por lugares escondidos, que solo un lugareño puede conocer. Si tienes suerte, quizás te des de bruces con alguna feria o romería, muy habituales en las zonas rurales asturianas, sobre todo en período estival.
Y, por supuesto, cuando te entre hambre, puedes degustar la verdadera gastronomía asturiana, tanto en nuestro establecimiento, como en los múltiples restaurantes de la zona.
Cuando el viaje se detiene
Porque a veces, lo mejor del viaje es cuando el tiempo se detiene.
Te esperamos en Villa Palatina, para ofrecerte una escapada de relajación total.